Tu gato bebe poca agua: por qué pasa y cómo ayudarle
Los gatos vienen de antepasados del desierto y no sienten mucha sed. Te contamos trucos sencillos para que se hidrate mejor.
Si alguna vez te ha parecido que tu gato apenas toca el bebedero, no es imaginación. Es algo muy habitual y tiene explicación.
Un instinto heredado
El gato doméstico desciende de felinos de zonas áridas que obtenían buena parte del agua de sus presas. Por eso su impulso de beber es bajo, y con una dieta solo de pienso seco puede quedarse corto de líquidos sin que lo notes.
Una buena hidratación es importante para su salud urinaria y renal, así que merece la pena ponérselo fácil.
Siete ideas que funcionan
- Varios puntos de agua repartidos por la casa, no solo uno junto a la comida.
- Lejos del arenero y separados del comedero. A muchos gatos no les gusta beber al lado de donde comen o hacen sus necesidades.
- Cuencos anchos y poco profundos, que no le rocen los bigotes. Los de cerámica o acero inoxidable se limpian mejor.
- Agua fresca cada día y el cuenco bien lavado. Son muy sensibles a olores y sabores.
- Una fuente: el agua en movimiento atrae a muchos gatos. Limpia la bomba y cambia el filtro según indique el fabricante.
- Comida húmeda en su rutina. Las latas y sobres tienen mucha agua y ayudan muchísimo.
- Observa sus preferencias: hay gatos que prefieren vaso, otros grifo, otros cuenco grande. Prueba y quédate con lo que le funcione.
¿Y el pienso seco?
No es el enemigo. Muchas familias combinan seco y húmedo, y es una buena solución práctica. Lo importante es que el total del día aporte suficiente agua.
En tienda tenemos fuentes, cuencos anchos y una buena selección de comida húmeda para gatos. Si tu gato es de los difíciles, cuéntanos qué come ahora y buscamos opciones para que pruebe.