Procesionaria del pino: cómo proteger a tu perro
Cuándo aparece, por qué es tan peligrosa y qué hacer si tu perro la toca. Imprescindible si paseas cerca de pinares.
En nuestra zona hay muchos pinos, y con ellos una visitante peligrosa para perros y gatos: la oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa). Conocerla es la mejor forma de evitar un disgusto.
Qué es y cuándo aparece
Las orugas pasan el invierno en bolsones blancos, parecidos al algodón, en las ramas de pinos y cedros. Cuando sube la temperatura, normalmente entre finales de invierno y primavera (y antes si el invierno es suave), bajan al suelo en fila india, una detrás de otra. De ahí su nombre.
Por qué es tan peligrosa
Están cubiertas de pelos urticantes microscópicos que se desprenden con facilidad. Los perros, curiosos, las olfatean o las lamen, y el contacto con la boca y la lengua provoca una reacción muy fuerte e inflamación. En los casos graves puede dañar los tejidos de la lengua y resultar muy serio.
Síntomas de alerta
- Babeo intenso y repentino.
- Se frota la boca con las patas o contra el suelo.
- Lengua o labios hinchados, enrojecidos o con zonas pálidas o amoratadas.
- Vómitos, nerviosismo o dificultad para respirar.
Prevención en los paseos
- En temporada, evita pinares y parques con pinos o pasea con la correa corta.
- Mira el suelo: las filas de orugas y los bolsones en las ramas son fáciles de ver si sabes qué buscar.
- Nunca toques las orugas ni los bolsones tú tampoco; los pelos también causan reacciones en personas.
- Si en tu jardín hay pinos afectados, consulta a tu ayuntamiento o a una empresa de control de plagas para tratarlos.
¿Y los gatos?
Les afecta igual, aunque por su forma de explorar suelen tener menos contacto. Si tu gato sale al exterior y hay pinos cerca, vigila los mismos síntomas.
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